Nacimos demasiado pronto para volar por el espacio, rezan publicaciones en internet que buscan hacernos sentir nostalgia por futuros perdidos. Tal vez hayamos nacido demasiado tarde para cualquier otra cosa, pero nacimos justo a tiempo para jugar Rogue Flight, el título que nos permite calmar el prurito de querer ser un piloto espacial en una misión a todas luces suicida.
La experiencia del vuelo, aunque sencilla, es lo suficientemente dinámica para hacernos sentir que realmente estamos en cabina, que cada maniobra tomada realmente hace la diferencia entre la vida y la extinción, pues la hace. Prepárate para una invasión a escala completa en la que se decidirá el futuro de la especie humana.
Rogue Flight, de Truant Pixel, está disponible en Steam por $277.99 MXN.
Historia – La guerra después del colapso
En un futuro cuya realidad apenas se ve empujada por la ficción, la automatización de las naves de guerra cobró el alto precio al que toda narrativa futurista parece desembocar: la rebelión de las máquinas y su enemistad hacia sus creadores humanos casi deja a estos últimos en el olvido.
Tres años después, la única persona con experiencia de vuelo surge de las cenizas para nivelar la balanza. A, pesar de no contar con experiencia en combate, Nadia, una piloto de carga, deberá enfrentarse a los vástagos de metal, producto de su propia especie.
Las reglas
En Rogue Flight deberás sobrevivir al furor que las naves autómatas desatarán contra ti. Tendrás tan sólo tres oportunidades para hacer valer tu determinación y reflejos, pues el juego tiene una política de «permadeath» bastante estricta.
La fórmula es hasta simple: misión lineal con hordas cada vez más abundantes y fortificadas hasta llegar con un jefe. Siguiente misión. Sin embargo, la historia y sus posibles finales hacen que la jugabilidad no pese
Los enemigos
«La inteligencia artificial no es ningún juego», debió pensar la humanidad antes de crear máquinas de guerra que se mandasen por sí mismas.
Truant Pixel también lo hizo, evidentemente; una partida en dificultad normal hace sentir al jugador como una piloto sin experiencia militar en una guerra que va perdiendo.
Jugabilidad – Menos es más… hasta que no lo es
Vale, un tablero de avión debe ser muy complicado de dirigir, pero en Rogue Flight la mecánica se reduce a sólo a tres aspectos: apuntar, disparar, esquivar. Tal vez recoger. No es un punto negativo como tal, pero hay que decir que la sensibilidad incluso con mando es demasiado alta. Probablemente un guiño al verdadero arte de la aviación de combate.
El control deja la sensación de querer una manera más sutil de apuntar, pero buena parte de la belleza visual se la lleva justo el frenesí de un combate tras otro.
Gráficos
El estilo anime del juego evoca inmediatamente a Macross Plus, con incluso filtros VHS para la sazón visual. Una cámara incluso muestra el rostro de Nadia, influenciada por nuestras acciones.
Por otro lado, hay que mencionar que, aunque las explosiones y estrobos son geniales, pueden llegar a marear. Personas fotosensibles deberán tener especial cuidado.
Audio
La banda sonora es digna de una serie o película del tema en los años ochenta. El rock con aire progresivo y ligaduras de guitarra apenas distorsionada acompañan perfectamente a este título. El diseño sonoro no se queda atrás, pues tenemos audios poderosos para las diferentes armas que podemos disparar, por ejemplo. Todos amamos un buen sonido de láser.
Aspectos técnicos – No apto para teclados
El aspecto más frustrante del juego quizás sea de controles… y tal vez de rendimiento. Si usas mando, la experiencia es buena fuera de la cuestión de la sensibilidad. El problema llega al intentar usar teclado: en la demo todavía no existía la posibilidad de jugar sin mando.
La mira ahora es controlada por el ratón y los diferentes aspectos de maniobras y demás, las gestiona el teclado; maniobrar algo incómodo y no hay posibilidad de mapear de otra forma.
Rendimiento
Aunque el juego sólo pide 4 GB de RAM y una tarjeta gráfica NVIDIA GTX 1050, una laptop Acer Nitro 5 (con años de servicio) tuvo sólo un par de congelamientos. Aun así, lo mejor fue bajar un poco los gráficos para una experiencia completamente fluida, que es la intención del juego.
- La nave es personalizable.
- La acción en el juego es rápida, lo que puede no ser para todo el mundo.
- La ambientación es digna de un programa anime.
- Sólo cuentas con tres oportunidades para cumplir tu misión o empezar desde cero.
Rogue Flight fue reseñado para PC con un código de juego proporcionado por Truant Pixel.

















